INFORME DE TORTURAREN AURKAKO TALDEA SOBRE TORTURAS EN EL AÑO 2000. Testimonios de 77 torturados. Estudio de las secuelas. Análisis de los métodos de tortura.
Información publicada en GARA el 16 de febrero del 2001.
TAT solicitará a los agentes políticos y sociales su implicación
para la erradicación de la tortura
Torturaren Aurkako Taldea solicitará a los agentes políticos y sociales de Euskal Herria su implicación para terminar con la práctica de la tortura. El colectivo presentó ayer en Donostia su propuesta de ocho puntos para acabar con el maltrato al detenido. Además, dio a conocer el informe que recoge los testimonios de 77 ciudadanos vascos arrestados en el 2000, que vienen a corroborar que la tortura es «una práctica diaria y sistemática» en Euskal Herria. A pesar de ello, veinte de las cincuenta denuncias judiciales presentadas el año pasado fueron archivadas. El dossier será enviado a organismos vascos e internacionales.Izaskun LABEAGA | DONOSTIA
Torturaren Aurkako Taldea presentó ayer el informe sobre torturas referido al año pasado. El trabajo, publicado en formato de libro, recoge, entre otros apartados, los testimonios de 77 ciudadanos vascos, un estudio sobre las secuelas sicológicas en el detenido, un análisis sobre los métodos de tortura utilizados por los cuerpos policiales, la relación de denuncias presentadas en los juzgados y una propuesta para superar toda esta realidad.
El TAT aboga por que se suprima la ley antiterrorista, que las investigaciones y juicios referidos a ciudadanos vascos sean asumidos por los juzgados naturales y que se elimine la posibilidad de ampliación del arresto. Considera necesario que durante la incomunicación el detenido sea examinado por un médico de confianza, que se investigue y se castigue realmente a los torturadores, que se invaliden las declaraciones obtenidas bajo tortura y que se controle mediante cámaras de vídeo el trato en dependencias policiales, respetando la intimidad del detenido. TAT defiende, además, que una comisión judicial, formada por un juez, el secretario del juzgado y un forense competente, se persone en el lugar en el que el detenido se encuentra incomunicado.
El abogado Iñigo Elkoro explicó que esta próxima primavera TAT presentará su propuesta a los agentes políticos y sociales de Euskal Herria. El colectivo pedirá a todos ellos un posicionamiento y reclamará su implicación para terminar con la práctica de la tortura.
El informe sobre torturas presentado ayer será enviado, además, a los medios de comunicación de Euskal Herria y extran- jeros, a las embajadas existentes en los estados francés y español y a distintos organismos internacionales. Lo recibirán los diputados y el comisario europeo para los Derechos Humanos, Alvaro Gil Robles.
Iñigo Elkoro manifestó, con el balance del 2000 en la mano, que la tortura sigue siendo hoy en Euskal Herria una práctica diaria y sistemática, no sólo por el elevado número de casos sino porque «el sistema jurídico-político-mediático-legal español ofrece herramientas para que se practique la tortura y, por otro lado, la protege».
Desinterés de los jueces
Elkoro denunció el desinterés de los jueces por la investigación de las denuncias judiciales de torturas y «la impunidad de los torturadores». Recordó así el indulto del Gobierno español a catorce policías y guardias civiles condenados por torturas. «Lo que hubiera sido un gran escándalo en cualquier otro estado, en el Estado español no ha tenido ningún eco», expuso.
Los miembros de TAT criticaron, asimismo, a los medios de comunicación por silenciar las denuncias sobre el trato en comisaría, mientras «airean rápidamente las declaraciones obtenidas bajo torturas».
Aintzane Aiastui comentó que en el 2000 se interpusieron 50 denuncias, veinte de las cuales han sido archivadas. «Los motivos han sido falta de pruebas objetivas según los agentes judiciales, ya que la prueba principal para ellos no es la denuncia interpuesta por la persona maltratada o las declaraciones de sus médicos, sino los informes médico-forenses, los cuales no están realizados con la suficiente precisión para poder decir cuál es la situación físico-síquica del detenido maltratado».
Las denuncias son presentadas en Euskal Herria pero los juzgados se inhiben a Madrid, en su mayoría, y hay casos que se pierden por desconocer en qué juzgado acaban.
Aiastui reclamó «una mayor investigación en la fase de instrucción en las diligencias previas, una menor inhibición de los procedimientos fuera de Euskal Herria, y una real implicación por parte de los agentes médicos y judiciales a la hora de comprobar cuál es el estado físico y síquico del detenido maltratrado».
Golpes, asfixia, simulacros de ejecución, amenazas
Torturaren Aurkako Taldea ha analizado en su informe los métodos utilizados por los distintos cuerpos policiales en sus interrogatorios:
Policía española:
El dossier destaca la brutalidad de este cuerpo policial.
Los testimonios indican que son habituales en las comisarías de la Policía española «los golpes generalizados, sobre todo en la cabeza, oídos y testículos, las palizas y las amenazas de muerte». También «la aplicación de la ''bañera'', los electrodos o las violaciones, los simulacros de ejecución o la asfixia por la bolsa».
«Los golpes y amenazas comienzan desde el momento de la detención», relatan para añadir que hay detenidos que han soportado sesiones de tortura, sin interés por el interrogatorio, «para conseguir el efecto de que las siguientes serán así».
Guardia Civil:
Es el cuerpo que menor número de detenciones practicó en el 2000. Sin embargo, «se ha cebado con los pocos casos de los que se ha ocupado», indica el dossier que cita como característico en la Guardia Civil encapuchar o tapar los ojos del detenido para «impedirle la visión y que reconozca a los conductores de los interrogatorios».
Los métodos más utilizados en sus dependencias son «la ''bolsa'', los golpes generalizados, sobre todo en la cabeza y oídos, y las amenazas de muerte».
Ertzaintza:
TAT define a la Policía autonómica como auténtica experta en las presiones sicológicas al detenido, «las que no dejan huella física».
Durante el periodo de incomunicación se dan «amenazas de muerte, agresiones sexuales (incluido el simulacro de violación), golpes en la cabeza, vejaciones, humillaciones, insultos y se obliga al detenido a permanecer en posturas extenuantes», concluye el documento de Torturaren Aurkako Taldea.
Hamalau polizia eta guardia zibil indultatuak
* Julio Hierro eta Mª Jesus Fanegas: Prebarikazio delitu batengatik 10 hilabeterako lanpostu zein kargu publikorako ezgaituak. Menpeko agenteei torturatzea baimentzeagatik izan ziren kondenatuak.
* Anibal Machin, Juan Jose Fernandez eta Abel Alberto Nuñez: Tortura delitu batengatik 3 hilabeteko espetxe-zigor handia eta urtebeteko eginkizun-gabetzea beren lanbidean.
* Isidoro Martinez, Emilio Mariño eta Carlos Prieto: Tortura delitu batengatik 2 hilabeteko espetxe-zigor handia eta 2 hilabeteko funtzio-gabetzea.
* J. Luis Fraile eta Luciano Garcia: Tortura delitu batengatik 2 hilabeteko espetxe-zigor handia eta 10 hilabeteko eginkizun-gabetzea.
* Pedro Laiz eta Paulino Navarro: Torturengatik 2 hilabeteko espetxe-zigor handia eta urte beteko funtzio-gabetzea.
* Jose Maria Rodriguez eta Damian Vinayo: Tortura delitu batengatik hilabete eta egun bateko espetxe-zigor handia eta 3 hilabeteko funtzio-gabetzea.